¿Qué es un crash bursátil?

La gente ama los mercados al alza: tienen la sorprendente capacidad de cambiar la actitud de una sociedad. En un mercado que sube rápidamente, incluso los comentarios prosaicos de los gurus del mercado se convierten en una forma de entretenimiento. Esto ocurrió durante el boom tecnológico cuando el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, se convirtió en una celebridad. Eventualmente la euforia cambia a un pesimismo extremo a medida que ocurra el desplome bursátil. Más tarde, el ciclo se repite de nuevo. Para entender plenamente estos acontecimientos, debemos aprender sobre finanzas comportamentales.

En los mercados financieros, la “mayoría siempre esta equivocada.” Cuando la mayoría de los inversionistas es pesimista, entonces lo mejor es comprar. Cuando es excesivamente optimista, es momento de vender. Los mercados financieros se comportan de esta manera irónica porque no todo el mundo puede ganar en el mercado. Si fuera posible que cada uno ganara, esto significaría que el dinero se crearía de la nada. La creación del dinero, de este modo, es imposible. Por lo tanto los mercados son un juego de suma cero. Suma cero significa que por cada ganador, hay un perdedor. El ganador toma el dinero de los perdedores. Los juegos de suma cero son juegos donde la cantidad de “premios” está fija.

El comienzo de un mercado alcista

El mercado toca fondo cuando la bolsa es débil y los inversionistas en general son pesimistas. En este punto la mayoría de los inversionistas venden después de aguantar un mercado a la baja largo y tortuoso. Este pesimismo extremo siempre es irracional e innecesario. Ahora el mercado esta subvalorado y es una ganga. Los inversionistas inteligentes, o el “smart money”, empiezan a comprar o acumular a buenos precios sabiendo que podrán vender en un futuro a precios más altos. Esto hace que las acciones empiecen a subir de precio. El dinero inteligente esta compuesto de inversionistas especializados, comisionistas, fondos de cobertura y empleados de compañías. Estos inversionistas tienen acceso a información que el público en general no tiene.

Este movimiento al alza eventualmente empieza a ser notado por los fondos mutuos, en la medida en que billones de dólares ingresan nuevamente al mercado. Cuando estos fondos ingresan, el mercado empieza a subir de manera vertiginosa. Gran parte de los mercados alcistas son impulsados por los fondos mutuos y otros inversionistas institucionales. Luego de que el mercado ha subido un buen trecho, se considera que las acciones ya están en su valor justo y ya no son una ganga. El dinero inteligente ahora se encuentra sentado sobre una pila de ganancias. Sin embargo el inversionista promedio aún sigue siendo escéptico.

Mientras el mercado alcista toma forma, los pequeños inversionistas empiezan a interesarse. Estos inversionistas son poco sofisticados y son la mayoría. Este grupo no invierte como forma de vida. A menudo toman sus decisiones basados en lo que leen en la revistas financieras, lo que les dice su consejero financiero y de sus amigos. Cuando este capital inunda la bolsa, el mercado sube a la estratosfera, generando gran euforia. En este punto del ciclo, muchas compañías deciden entrar a la bolsa con una oferta inicial de acciones o IPO. Las compañías entran a la bolsa cuando el sentimiento de los inversionistas esta en su punto más alto, de tal forma que pueden maximizar el precio de venta de su acción. Estas ofertas iniciales generan más optimismo entre los pequeños inversionistas quienes compran inmediatamente con el sueño de hacerse ricos inmediatamente. Este el momento en que muchos inversionistas pequeños se vuelven ricos. En esta fase, el precio de las acciones se duplica o triplica a medida que los medios de comunicación celebran el gran avance del mercado.

En este punto el dinero inteligente comienza a vender, o como se le llama técnicamente a distribuir, las ahora sobre valoradas acciones a los eufóricos inversionistas. El dinero inteligente sabe que estas acciones sobre valoradas ya no son una buena inversión y que pronto caerán de precio. Cuando el mercado esta en este punto la avaricia alcanza su máxima expresión, ya sea en la forma de fraudes contables o empresas que hacen promesas que no pueden cumplir, como muchas empresas en la era de la burbuja punto com. Estas actividades inmorales ocurren porque el inversionista pequeño e irracional comprara una acción solo porque los demás lo hacen. Para agravar la situación, los inversionistas empiezan a utilizar el apalancamiento o cuentas de margen, con el fin de acelerar las ganancias. Toda precaución es echada por la borda ya que los inversionistas creen que las “viejas reglas no se aplican.”

El comienzo de un mercado a la baja

Cuando los inversionistas pequeños y los fondos mutuos están plenamente invertidos, el mercado esta sobrecomprado. Esto significa que no hay más efectivo que sirva como combustible para que continué el alza. El mercado solo puede ir en una dirección: hacia abajo. Todo lo que se necesita es una mala noticia y el mercado colapsa bajo su propio peso. Los inversionistas rápidamente se dan cuenta que el mercado es un castillo de naipes y los fraudes y otros abusos salen a la luz pública.

Cuando el pánico se apodera del mercado, las ventas se aceleran y el mercado cae mucho más rápido de lo que subió. Muchas veces, dado que todo el mundo esta vendiendo, no hay nadie que este dispuesto a comprar las acciones. Esto puede ser especialmente desastroso para las cuentas de margen, ya que las deudas crecen vertiginosamente. La quiebra es el resultado final para estos inversionistas ingenuos. La mayoría de los inversionistas pequeños no venden incluso si el mercado se esta desplomando. Ellos mantienen sus acciones con la esperanza de que toda va a mejorar. Cuando el mercado cae 25%, luego 50%, este inversionista se aferra a sus acciones negando lo que esta pasando. Finalmente cede y vende sus acciones, lo cual ayuda a que el mercado caiga aún más. Este éxodo masivo se llama la capitulación.

El ciclo comienza otra vez.

En este momento la acción está subvalorada de nuevo. El dinero inteligente empieza a acumular de nuevo y los precios empiezan a subir. La mayoría de los pequeños inversionistas compraron en el pico más alto y vendieron en el fondo del ciclo. Ésta es la esencia del dinero tonto: siempre estarán un paso atrás del dinero inteligente. Este ciclo continua una y otra vez. Solo el dinero inteligente compra barato y vende caro. Luego de invertir de esta manera, el dinero tonto empezara a decir “el mercado bursátil es demasiado riesgoso”. Realmente, el mercado bursátil solo es riesgoso si usted invierte como la mayoría!!

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Comentarios

  1. La gente no comprende que cuando algo sube de manera rapida y como si no paso ninguna crisis es la peor forma de recuperacion, porque despues al menor susto salen todos corriendo a vender sin pensar si es algo caotico o simplemente una simple correccion . de esta forma tenemos siempre el drama que la gente luego culpa a los analistas o a los comentaristas que dicen no sigan comprando a esta altura porque es mas el riezgo que la ganancia.

  2. Emiliano dice:

    Generalmente lo que nunca consideramos, al menos las masas, es que en general a un operador promedio de intradía lo que menos le interesa es si el mercado sube o baja, después de todo el mercado puede hacer cualquiera de las dos cosas y sin aviso alguno, en cualquier momento, y por más análisis técnico que se intente llevar acabo. Los mercados en crash son los que no encontraron un punto de referencia para seguir al alza, los mercados que intentaron desafiar la lógica de precios, los que un día se debieron detener para conseguir recuperar parte de la inversión. Siempre he pensado que los primeros en vender antes del crack son personas con suerte, eso o personas con gran influencia en mercados… es por eso que, igualmente, siempre he pensado que los mercados ricos en operadores y órdenes son los mejores, lo más líquidos justamten, los que evitan que toda la fortaleza de la operación recaiga en una persona. Interesantísimo tema 🙂