La Junta Directiva del Banco de la República, en una decisión dividida, incrementó la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos (pbs), llevándola a 10,25% en su reunión del 30 de enero de 2026. Esta medida, la primera alza en más de un año, responde directamente al alarmante repunte de las expectativas de inflación para 2026 y 2027 y al aumento de la inflación básica, a pesar de que la inflación total mostró una leve moderación en diciembre.

- La tasa de interés de política monetaria aumentó en 100 puntos básicos, pasando de 9,25% a 10,25%.
- La decisión fue tomada por una junta dividida: 4 directores votaron por el alza, 2 por un recorte de 50 pbs y 1 por mantenerla estable.
- El principal detonante fue el fuerte repunte de las expectativas de inflación para 2026, que saltaron de 4,6% a 6,4% según analistas.
- La inflación básica (sin alimentos ni regulados) aumentó de 4,85% a 5,02% en diciembre, indicando presiones internas.
- La economía colombiana habría crecido un 2,9% en 2025, impulsada por una fuerte demanda interna.
- El déficit de cuenta corriente se amplió a 2,4% del PIB en 2025 desde el 1,6% en 2024, reflejando el dinamismo de las importaciones.
Las expectativas de inflación para el cierre de 2026 sufrieron un drástico aumento en enero, pasando de 4,6% a 6,4% en la mediana de la encuesta de analistas del Banco de la República. Este fuerte repunte fue el principal detonante de la decisión de la junta, ya que señala una pérdida de confianza del mercado en la rápida convergencia de los precios a la meta. El deterioro también se observó en el pronóstico para finales de 2027, que subió de 3,8% a 4,8%.
Este desanclaje de las expectativas no se limitó a las encuestas. Las mediciones obtenidas a partir de los mercados de deuda pública también aumentaron significativamente y se ubican por encima del 6% en un horizonte de dos años. Cuando los agentes económicos anticipan una inflación más alta, tienden a ajustar sus precios y demandas salariales al alza, creando una profecía autocumplida que el banco central busca frenar con una política monetaria más restrictiva.
La dualidad de la inflación: total a la baja, básica al alza
Aunque la inflación total anual se moderó levemente en diciembre al ubicarse en 5,1% (frente al 5,2% de cierre de 2024), la inflación básica (sin alimentos ni regulados) repuntó de 4,85% a 5,02% entre noviembre y diciembre. Este indicador es seguido de cerca por la junta directiva porque refleja las presiones de precios estructurales de la economía, asociadas a la fortaleza de la demanda interna.
La divergencia entre ambos indicadores muestra un panorama complejo. Mientras que factores volátiles como los precios de los alimentos pueden haber dado un respiro temporal, las presiones subyacentes sobre los precios se están intensificando. El repunte de la inflación básica fue una señal de alerta clara para la mayoría de los miembros de la junta, indicando que las presiones inflacionarias internas no estaban cediendo como se esperaba.
Una junta profundamente dividida: entre el alza y el recorte
La decisión de incrementar la tasa en 100 pbs fue aprobada por cuatro directores, mientras que una minoría significativa se opuso: dos miembros votaron por una reducción de 50 pbs y uno por mantenerla inalterada en 9,25%. Esta votación, aún más fragmentada que las anteriores, evidencia la profunda divergencia de opiniones sobre el estado de la economía y el balance de riesgos.
La mayoría que apoyó el alza priorizó la necesidad de anclar las expectativas de inflación y responder con contundencia al deterioro de la inflación básica. En contraste, la minoría que abogó por un recorte o por mantener la tasa probablemente considera que la economía aún no ha consolidado su recuperación y que un endurecimiento monetario podría frenar el crecimiento y la creación de empleo, argumentando que la inflación tiene causas de oferta que no se resuelven con tasas más altas.
Una economía robusta que alimenta las presiones de precios
La economía colombiana creció un estimado de 2,9% en 2025, según el equipo técnico del emisor, un resultado impulsado por una fuerte demanda interna. Los indicadores de actividad económica para el cuarto trimestre de 2025 sugieren que el PIB mantuvo un buen dinamismo, liderado por el consumo tanto privado como público. Si bien un crecimiento sólido es positivo, en el contexto actual representa un desafío para el control de la inflación.
Una demanda interna fuerte, que impulsa un crecimiento significativo de las importaciones, ejerce presión sobre la capacidad productiva del país y, por ende, sobre los precios. La decisión de subir las tasas de interés busca precisamente moderar este ritmo de gasto para alinearlo con la oferta de la economía y así aliviar las presiones inflacionarias subyacentes.
El creciente déficit de cuenta corriente como señal de alerta
El déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos se estima que alcanzó el 2,4% del PIB en 2025, una ampliación considerable frente al 1,6% observado en 2024. Este desequilibrio externo es una consecuencia directa de la fortaleza de la demanda interna. El significativo crecimiento de las importaciones, superior al leve aumento de las exportaciones, refleja que el país está gastando más en el exterior de lo que recibe por sus ventas.
Este desbalance es una señal de vulnerabilidad para la economía. Un déficit de cuenta corriente elevado puede generar presiones sobre la tasa de cambio y depende de la financiación externa, que puede verse afectada por la percepción del riesgo soberano de Colombia, un factor que el comunicado del banco señala como una fuente de incertidumbre.
Conceptos económicos relacionados
- Inflación básica (Core Inflation): Mide la variación de los precios de un subconjunto de bienes y servicios que excluye elementos volátiles como alimentos y energía. Se considera un mejor predictor de la tendencia de la inflación a largo plazo.
- Expectativas de inflación: Son las proyecciones que los agentes económicos (analistas, empresas, consumidores) tienen sobre el comportamiento futuro de la inflación. Son cruciales porque influyen en las decisiones de precios y salarios.
- Déficit de cuenta corriente: Ocurre cuando un país importa más bienes, servicios y capital de lo que exporta. Indica una necesidad de financiamiento externo para cubrir la diferencia.
- Puntos básicos (pbs): Es una unidad de medida utilizada en finanzas que equivale a una centésima parte de un punto porcentual (0,01%). Un alza de 100 pbs es igual a un aumento de un punto porcentual (1,0%).
Preguntas y respuestas relacionadas
¿Por qué el Banco de la República subió las tasas si la inflación de diciembre fue menor a la de 2024?
La decisión no se basó en la inflación total de diciembre, sino en dos factores más preocupantes: el alza de la inflación básica (que mide las presiones internas) y, sobre todo, el fuerte y alarmante repunte de las expectativas de inflación para 2026 y 2027.
¿Qué significa este aumento de tasas para los créditos de las personas y empresas?
Significa que el costo del endeudamiento aumentará. Las tasas de interés de las tarjetas de crédito, los créditos de consumo, los préstamos hipotecarios y los créditos para empresas se ajustarán al alza, haciendo más caro financiarse.
¿Por qué la junta está tan dividida en su decisión?
La división refleja un debate clásico en política monetaria: algunos miembros priorizan el control de la inflación y las expectativas a toda costa (el grupo mayoritario), mientras que otros temen que un alza de tasas pueda sacrificar el crecimiento económico y el empleo (la minoría).
Fuente: Banco de la República